5.08.2013

La ejecución de Masha Bruskina














“Lo del cartelón es una costumbre que los nazis suponen que tendrá su eficacia. A muy pocos kilómetros de Vítebsk, en Minsk, por donde ya han pasado los divisionarios, una joven de diecisiete años, llamada Masha Bruskina, judía como Balseski, va a ser también colgada, junto con dos hombres, y le van a poner un cartelón similar. 

El ahorcamiento tiene su liturgia. La chica y sus compañeros van a ser primero paseados por las calles de la ciudad con el cartelón, que lleva la chica, para que no se pierda la galantería. Cuando llegan al cadalso, les atan las manos a la espalda. Ella, tiene el privilegio de ser la primera. 

La forma en que la ahorcan es la que garantiza mayor sufrimiento: se trata de que no se parta el cuello al caer desde una altura, sino de que, al perder el equilibrio, la cuerda la asfixie. Masha se resiste a la muerte y patalea con furia, lo que sirve de regocijo a los muchos testigos que la miran, soldados alemanes y paisanos. 

Masha, como les pasa a todos los ahorcados, pierde el control sobre sus esfínteres, y eso añade humillación al castigo. Una vez terminada la faena, que ha sido fotografiada y filmada de forma meticulosa por soldados alemanes, los cuerpos de los tres partisanos se van a que-dar tres días colgados para que sirvan de aviso.

 La operación la han lleva-do a cabo oficiales alemanes de la Wehrmacht. No han tenido que molestar a los especialistas.”

(Jorge M. Reverte: La División Azul. Rusia, 1941-1944. RBA, 2011. Págs. 159/160. Fotos: Charonboat.com)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El mejor nazi es el nazi muerto.

Unknown dijo...

Lo peor de todo no es que estas cosas hayan sucedido,sino que estamos completa e infantilmente convencidos de que nunca mas podría volver a pasar.Pensamos que hoy día
somos mejores y que hemos superado esos impulsos salvajes.Miren la pelicula ´La ola´.
Van a ver que no es tan dificil que algo así vuelva a pasar.